
Alguien me dijo una vez, “nadie escapa al fatalismo de su propio ser”. En ese momento, únicamente comprendí lo duro y crudo que puede resultar uno contra uno. Quizá mi argumento quedó atrapado en esas simples palabras.
Hoy sé que ese alguien quiso decirme mucho más que algo.
Así sin más…ni duro ni crudo.
No podemos escapar o intentar ahuyentar nuestros silencios más bulliciosos, nuestro ego paralizante, las fantasías avasallantes, las bizarrías tan a veces divertidas o las tantas inquietas alegrías.
Somos todo eso y más.
Lo completo es armonizar, equilibrar.
Llegar a ser quien uno desee ser y no quien debe ser.
Yo soy alguien a partir de lo que genero en el otro.
También soy otro que despierta algo en alguien.
Ese otro, ese alguien, me provoca, me busca, me encuentra, me aleja, siempre haya una respuesta.
Algún tipo de respuesta.
Así, mi propio ser está constituido por múltiples respuestas.
Entonces… vuelvo a donde empecé, a ese alguien que con sus palabras nunca puede o supe descifrar.
Para qué cuestionar tanto qué quiero ser si en realidad seré lo que el otro genere en mi propio ser….
…y observando como espectador podré reparar con inmensa dicha que ese alguien quizá nunca tuvo la razón…pero cuanto la intuía…cuanto la perseguía.
Hoy sé que ese alguien quiso decirme mucho más que algo.
Así sin más…ni duro ni crudo.
No podemos escapar o intentar ahuyentar nuestros silencios más bulliciosos, nuestro ego paralizante, las fantasías avasallantes, las bizarrías tan a veces divertidas o las tantas inquietas alegrías.
Somos todo eso y más.
Lo completo es armonizar, equilibrar.
Llegar a ser quien uno desee ser y no quien debe ser.
Yo soy alguien a partir de lo que genero en el otro.
También soy otro que despierta algo en alguien.
Ese otro, ese alguien, me provoca, me busca, me encuentra, me aleja, siempre haya una respuesta.
Algún tipo de respuesta.
Así, mi propio ser está constituido por múltiples respuestas.
Entonces… vuelvo a donde empecé, a ese alguien que con sus palabras nunca puede o supe descifrar.
Para qué cuestionar tanto qué quiero ser si en realidad seré lo que el otro genere en mi propio ser….
…y observando como espectador podré reparar con inmensa dicha que ese alguien quizá nunca tuvo la razón…pero cuanto la intuía…cuanto la perseguía.
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Lupita*

1 comentario:
Hola Lupita!! Bienvenida al Blog...
Que arriesgado tratar de hablar uno con uno mismo.. y de hacerse cargo de los ruidos internos... Valiente de tu parte! Me gustó mucho lo que escribiste.
espero leerte seguido por acá! Besos.
Fanny.
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